25 años del Bolereando en Guantánamo, una historia viva

BOLEROS DE ORO 2014La Sala Celosía, cita en Máximo Gómez entre Emilio Giró y Carretera, fue durante mucho  tiempo, la casa de la intelectualidad de Guantánamo, ya que ahí residía la UNEAC, Asociación de Escritores y Artistas de Cuba. Allí se dieron cita artistas de la talla de Vicente Garrido y Danny Rivera. Pero también se presentaban artistas foráneos, sencillos, hasta aficionados, que solamente tenían el deseo de hacer música, compartir con las amistades y pasar el rato agradablemente. Yo fui una de estas personas.

 

A pesar de mi profesión como Doctora en

Paula Villalón junto a Dany Rivera

Paula Villalón junto a Dany Rivera

Estomatología, quedé atada, más que vinculada al ámbito artístico, por mi padre. El pianista y arreglista Humberto Sócrates Villalón, muchas veces compartimos espacios de descarga en lugares como nuestra propia casa o la UNEAC. Allí nos embullábamos a cantar, él acompañándome al piano y hasta me atreví a presentarme con otros artistas que visitaron la provincia. Muchas veces estas visitas fueron el motivo de estas tertulias improvisadas. Luego de su fallecimiento seguí cantando, y me presentaba en la UNEAC en algunas ocasiones. Una de estas noches, en que se celebraba el Festival de Tríos, me escuchó Hernán Núñez, director del Telecentro SolVisión. Al parecer le gustó escucharme y disfrutó la noche, porque le propuso a la directiva de la UNEC que me invitara a un espacio fijo para que yo pudiera cantar, conducir e invitar a otros artistas.

 

Una tarde de junio de 1991, me hacen la invitación desde la persona de Jorge Núñez Motes. Esta solicitud, en la sala de mi casa, tuvo como testigo a mi mamá. Ella no se disgustó, pero me dijo que si asumía el compromiso debía ser con responsabilidad. Además me aseguró que ese compromiso me dejaría atrapada para siempre. Así ha sido.

 

SComenzamos  una tarde de sábado,  un grupo de amigos amantes de las descargas musicales, mayoritariamente artistas guantanameros. La UNEAC, también convocó a un pianista para que me acompañara  en esta locura cubana: el señor Claudio MacPherson William, con el cual se desarrolló esta peña aproximadamente cuatro años maravillosos; después han estado conmigo diversos acompañantes, es decir guitarristas, pianistas y también varios formatos de grupos musicales, lo cual ha diversificado la sonoridad de los encuentro del que pretendemos celebrar sus primeros 25 años.

 

En los primeros encuentros las tardes comenzaban con temas cubanos de la trova tradicional y se continuaba con los famosos  Boleros de Oro. Temas que se han cantado siempre, pasan de una generación a otra haciendo imperecederos los recuerdos de amores imposibles, apasionados, traicioneros, etc. Todo salpicado por tragos de buen ron cubano, cocteles, cervezas… que nos llevaban a descargar con estilo muy cubano: feeling.

 

Siempre el  entusiasmo  por  vernos el sábado siguiente llenó nuestras mentes con ideas novedosas que hacían renacer la descarga, que también tenía de tertulia, de peña cultural, de espacio de encuentro, de acción comunitaria, de momento de intercambio cultural y hasta de terapia de grupo. Cada participante traía su propio aporte y en el momento se fabricaba el producto cultural que íbamos a disfrutar. A mí siempre me ha tocado el difícil trabajo de colocar a cada artista, o simplemente a cada participante en el justo momento  de la tarde noche que garantizara el ritmo en crescendo. Por disfrutarse  de estos momentos de manera continuada,  fue que surgió la necesidad de darle un nombre  al espacio ya fijo, para  su promoción, y sobre todo para identificar la peña como nuestra.

 

Recibí como bautizo el nombre de la Peña: BOLEREANDO, de boca de una excelente

Boleros de Oro 2014

Boleros de Oro 2014

escritora de esta ciudad: Ena Ruiz Columbié, amiga especial y casi dueña de este espacio. Ena siempre tuvo un sentido de pertenencia por esta peña. Estuvo mucho tiempo alejada de nuestra ciudad, pero cuando volvió, demostró su orgullo con lágrimas en los ojos. Orgullo de encontrarse  su gente aún reunida aquella noche disfrutando de la descarga. Su descarga Bolereando.

 

Todo este intercambio semanal yo lo hacía acompañada de mi hermana Fifa, que cantaba conmigo. Acompañadas  con el piano de Claudio, gozábamos que él nos traía en cada encuentro una canción hit  de los años 40 y 50,  para recordar y cantar.

 

Quiero recordar que el llamado período especial en Cuba se hizo sentir de manera particular. A ese grupo de personas que nos reuníamos para escuchar y hacer música sentida a nuestra manera, los Bolereando nos sirvió como una vía de escape y un regalo de la vida, ya que evacuábamos el agobio de esos momentos, en ese tiempo de reunión y a través de la música, la poesía, la declamación, la danza, la reflexión literaria o simplemente el conversatorio ameno. Poníamos en nuestros pensamientos asuntos que nos llenaban de positividad el espíritu. Muchas personas me recuerdan aquellos tiempos y me aseguran que el Bolereando les  alivió muchos pesares.

 

Fueron muchos los temas que se cantaron en esos primeros años que ya eran esperados por el público que asistía regularmente los cuales eran canciones aprendidas por mí, de escucharlas cantando por mi mamá o tocadas al piano por mi papá o simplemente escuchadas en  la radio y la tv.

 

Debo decir que mi madre fue la persona que me mantuvo la inspiración y el deseo vivo para estos encuentros, porque en aquellos primeros años yo vivía en un apartamento del Reparto Caribe de esta ciudad  ubicado geográficamente lejos del sitio de donde nos reuníamos y antes de llegar a la sala Celosía de la UNEAC, pasada a verla, y ella no desaprovechaba el momento y me sugería canciones. Hasta me daba la letra escrita en un papel, y  me las hacía tararear para corregirme la melodía. Después al otro día que la visitaba, yo le contaba como había quedado. Esta gestión para el canto que tuve de mi mamá, que en realidad era el canto de las dos, nos hizo más afines y nos permitió compartir la sensibilidad que ambas teníamos por la música.

 

Muchas veces el público pedía un tema específico, y ya quedaba en el repertorio. Por lo que poco a poco se fue enriqueciendo y diversificándose en cuanto a géneros .Aclaro que el género que hemos siempre defendido con pasión ha sido el bolero pero también se han cantado en el espacio baladas, sones, boleros-chas, tangos, blues, trova santiaguera, bossa etc. Siempre escogiendo textos que nos permitan hacer defensas decorosas al amor, la ternura, el amor no correspondido, al desamor, a la amistad etc., y de esta manera por escogerse en la defensa de la canción asuntos  que de una manera u otra atañen a todas las personas. Siempre ha funcionado el intercambio en estas descargas como terapias de grupo, porque el producto que se defiende  es de interés  común.

 

Han sido muchos los artistas de reconocimiento nacional e internacional que han asistido a estas descargas en Guantánamo podría recordar al Maestro Vicente Garrido al cantante puertorriqueño Dany Rivera, el Cantante y compositor neoyorquinoy nacido en Cuba La palabra ,Anais Abreu. Rosalía Arnau,el excelente compositor y arreglista Guillermo Fragoso ,el tresero y compositor Sergio Cardona ,el cantante Camilo Mederos ,la cantante Ela Calvo entre otros muchos .Quiero destacar que los artistas guantanameros (músicos ,actores ,artistas plásticos, declamadores, diseñadores ect,) han encontrado siempre un espacio fijo en esta cita para las descargas.

 

En síntesis el Bolereando es un espacio musical, un encuentro de artistas donde intervienen e interactúan muchas personas, todas con un interés común: disfrutar de la descarga artística. El diseño del programa de cada noche es diferente y a la vez único. Va desde los artistas invitados hasta la diversidad de géneros, manifestaciones y propuestas novedosas que se exponen a juicio del público. Incluso podemos afirmar que a lo largo de la tarde y la noche desaparece el límite entre artistas y público, ya que cualquiera canta, declama, y se siente protagonista de su tema preferido.

 

Lo importante es que, al finalizar cada encuentro, todos quedamos relajados, enamorados de la vida y con deseos de repetir la experiencia. En esto reside la sencillez y el objetivo de cada Bolereando.

 

5 comentarios en “25 años del Bolereando en Guantánamo, una historia viva

  1. Muy gratos momentos hemos pasado en tu Bolereando, muchos amigos que ya no están tan cerca les rememoramos gracias a tu espacio. Felicidades amiga por mantener este espacio, 25 años es un mérito muy loable. Adelante. Carmen Glez y Conrado Monier

  2. Felicidades, los Guantanameros bien que agradecen estos divinos espacios.

  3. LAMENTO NO ESTAR FISICAMENTE EN TUS PRSENTACIONES, PERO DESDE DONDE ESTOY RECIBO LA AVALANCHA DE ALEGRIA Y AMOR CON QUE TE ENTREGAS A HACER CADA UNO DE ESOS MOMENTOS GRACIAS HERMANITA POR TU DEDICACION, NO TE DETENGAS DIOS ESTA CON NOSOTROS FIFA

  4. Felicidades Paulita.Conozco tu pasión por la música y el potencial tan grande de tu voz.Eres un ser para respetar. . Ojala tenga un día la oportunidad de asistir a uno de esos eventos ANTES QUE ME VAYA

  5. Geacias Paulina por estos 25 .Espero asistir un día a la casa de las celosias.

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